Las crÃticas no cesan. Y no es para menos. Ya decÃamos el sábado que el apoyo cerrado de Zapatero a Sarkozy en la expulsión de gitanos búlgaros y rumanos de Francia habÃa descolocado por completo al PSOE. Mucho más cuando unas horas antes de las declaraciones del presidente en Bruselas, los socialistas habÃa registrado una iniciativa en el Congreso en la que se pedÃa un reconocimiento en contra de la estigmatización del pueblo gitano y una declaración contra las expulsiones colectivas por ir en contra del Derecho Comunitario.
Varios dirigentes del PSOE salieron ayer en tromba a criticar la expulsión de los gitanos que Zapatero obvió en su apoyo cerrado a Sarkozy en el último Consejo Europeo.
Elorza, Caldera, Leguina… Hasta Montilla tuvo que reivindicar el discurso integrador de la izquierda. Tanto fue asà que la dirección federal tuvo que salir en defensa del presidente y negar que el PSOE se haya sentido desautorizado por Zapatero en relación a esta polémica.
La secretaria de Organización, Leire PajÃn, dijo que la posición del presidente estaba en «perfecta sintonÃa» con el discurso del PSOE. La número tres de los socialistas aclaró que lo que hizo su jefe de filas en Bruselas fue apoyar la investigación que la Comisión Europea tiene que emprender sobre este asunto y señaló que el presidente siempre ha desarrollado una polÃtica «de inmigración e integración intachable». Es más, afirmó que si alguien en Europa ha defendido y apostado por la convivencia entre los distintos ciudadanos ha sido Zapatero.
Las declaraciones de PajÃn, sin embargo, no se correspondieron con las de otros socialistas que abundaron en el reproche al presidente. Uno de los más duros fue JoaquÃn Leguina, que llegó a decir que el Gobierno de Zapatero se ha convertido en un «sindiós», habida cuenta de las «permanentes» contradicciones en las que entra el Ejecutivo con la dirección del partido.
El ex presidente autonómico censuró que mientras Zapatero hacÃa «una encendida defensa» en Bruselas de la polÃtica migratoria de su homólogo francés abandonando su «conocido» discurso de «tó er mundo e güeno», el grupo parlamentario socialista presentara en la Cámara Baja una proposición «dándole un espaldarazo» a la comisaria de Justicia, Viviane Reding, y, por ende, a las crÃticas vertidas contra Sarkozy. «Da la sensación –añadió– de que en esa cúpula cada uno campa por sus respetos y sólo hay una cosa en la cual todos están de acuerdo: en adorar al jefe».
Falta de liderazgo Más cauto que Leguina estuvo ayer el ex ministro, Jesús Caldera, que aun asà se mostró preocupado por lo sucedido en Francia con los gitanos y dijo, que el Gobierno francés no ha actuado correctamente. «Estamos por la defensa de los derechos humanos, por la integración y rechazamos cualquier uso del fenómeno migratorio para enfrentar a los ciudadanos», recordó antes de pedir un esfuerzo en favor de la tolerancia. También el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, criticó la «tibieza» con la que el presidente del Gobierno habló de la expulsión de los gitanos, al tiempo que manifestó que la izquierda esté «absolutamente en crisis» y sentenció que «hay un problema grave de liderazgo por parte de la izquierda europea». |