El norte de la República Checa, donde desde hace semanas se vienen produciendo choques entre la minorÃa romanà y el resto de la población, se ha convertido en caldo de cultivo de grupos ultranacionalistas, con un Gobierno de Praga que sólo se limita a reprimir levemente los altercados. \"Es un caldo de cultivo muy bueno. Los extremistas son aquà capaces de ganar seguidores\", aseguró esta semana Lubomir Samuhel, secretario del ayuntamiento de Varnsdorf.
El Partido Obrero de la Justicia Social (DSSS), de inspiración nacional y socialista, lleva ya convocadas numerosas manifestaciones en las localidades de Novy Bor, Rumburk, Krasná Lipa y Varnsdorf, ésta última de 16.000 habitantes, con una minorÃa romanà de 200 personas.
El balance de los incidentes ocurridos el fin de semana pasado en Varnsdorf fue de seis heridos, entre ellos tres agentes antidisturbios, y 41 detenidos, cuatro de ellos sospechosos de delito grave. La policÃa desplegó un dispositivo de 600 efectivos, con cañones de agua, balas de fogueo, unidades montadas y dos helicópteros.
El 3 de septiembre ya hubo en esta ciudad una concentración pacÃfica de protesta contra los gitanos y la alta delincuencia a la que se unieron más de 1.000 vecinos. Los extremistas han visto esta situación como algo llovido del cielo en su pulso para ganar adeptos, después de que el Partido Obrero (DS), antecesor del DSSS, fuera ilegalizado en febrero de 2010.
Sus marchas han coincidido a menudo con esas protestas de los locales y suelen incluir en su itinerario \"incursiones\" en las colonias de los gitanos con el fin de amedrentarlos. Samuhel matiza, sin embargo, que \"el número de delitos en Varnsdorf está al mismo nivel y no ha vivido ahora ninguna escalada\". \"No creo que todos los habitantes gitanos de esta zona caigan en la categorÃa de autores de delitos criminales. Los medios de comunicación, sin embargo, no respetan esta situación y de hecho ofrecen informaciones muy intranquilizadoras\", declaró Marie Gailová, directora ejecutiva de Romodrom.
Gailová, cuya agrupación se dedica a la integración de personas amenazadas de exclusión social, considera que la acción de la prensa \"más bien empeora la situación general y los responsables sociales se dedican a la represión y no a la prevención de estos fenómenos\".
Añadió que \"la concentración de los gitanos en un mismo sitio no es la solución\". El detonante de la crisis actual en el norte del paÃs fue el ataque sufrido el 21 de agosto por seis niños no gitanos en Rumburk, que fueron duramente agredidos por una veintena de jóvenes romanÃes. \"En Varnsdorf siempre hubo gitanos repartidos por el pueblo y sin efectos negativos. Ahora se han concentrado en el Centro de Servicios Sociales y funcionan como una jaurÃa\", destacó Samuhel.
El establecimiento público, administrado por el ayuntamiento, estaba previsto para los socialmente más débiles, asà como de \"herramienta intimidatoria para aquellos que no pagaran sus alquileres, y ha acabado convirtiéndose en un alojamiento de gitanos\", añadió. Samuhel dice que a los habitantes de Varnsdorf \"nos les gusta\" lo que pasa, que radica en su opinión en que el sistema social \"esté financiado por todos, pero no incentiva la búsqueda de trabajo\". Se rÃe al ser preguntado si los gitanos se aprovechan del sistema de subvenciones. \"El problema de la etnia romanà está sin resolver desde la Segunda Guerra Mundial y desde los años 50\", apostilló.
Fue entonces cuando se desplazó a estos enclaves a la población romanÃ, y por medio de incentivos, ayudas sociales y leyes que pusieron fin al nomadismo gitano se pudieron repoblar los territorios checoslovacos fronterizos, ocupados antes por la minorÃa germana expulsada del paÃs entre 1945 y 1947. |