Los expertos del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU han puesto a Francia en la picota por la «falta de voluntad polÃtica» de ParÃs ante el «recrudecimiento» de los actos racistas en el paÃs de los derechos humanos. Más aún, denuncian que la propuesta del presidente Nicolas Sarkozy de retirar la nacionalidad francesa a algunos delincuentes de origen extranjero es «una incitación al odio».
Los expertos examinaron con lupa la polÃtica francesa hacia las minorÃas en el marco del examen periódico de los paÃses que ratificaron la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial de 1965. El debate, que habitualmente es muy técnico, tomó un tono polÃtico luego de las estrepitosas declaraciones de las últimas semanas de Sarkozy, que reclamó que los asesinos de policÃas o los polÃgamos de origen extranjero se vean privados de la nacionalidad francesa, y ordenó la evacuación de campamentos ilegales de gitanos.
Precisamente ayer, el Gobierno de ParÃs informó del balance de campamentos de gitanos desmantelados en las últimas dos semanas. En total, 40 campamentos ilegales, en los que vivÃan unas 700 personas, que serán enviadas a sus paÃses de origen, RumanÃa y Bulgaria, «de aquà a finales de mes. En un plazo de tres meses se prevé el desmantelamiento de 300 campamentos ilegales.
«¿Cómo se puede entender que los gitanos puedan ser extraditados como si no pertenecieran a la Unión Europea?», preguntó el experto argelino Nurredin Amir. «No sabÃa que en un mismo paÃs se podÃa hacer la diferencia entre un ciudadano de primera y de segunda categorÃa», añadio.
«No entiendo qué es un francés de origen extranjero», y «me pregunto si es compatible con la Constitución», se preguntó el experto turco Gun Kut, refiriéndose a la propuesta de Sarkozy contra algunos delincuentes de origen extranjero.
Sorprendida por la virulencia de estas crÃticas, la delegación francesa defendió con uñas y dientes la posición del Gobierno y rechazó los problemas de legalidad de las medidas contra los gitanos.
DERECHO A LA SEGURIDAD.
La misión explicó que, de acuerdo con el tratado de adhesión a la Unión Europea de RumanÃa y Bulgaria (miembros de la UE desde el año 2007), es posible mantener algunas restricciones de circulación durante un perÃodo de siete años contra sus ciudadanos.
En cuanto a expulsarlos a su paÃs de origen, dijo la delegación, también es conforme al derecho europeo, que estipula que cualquier Estado puede poner fin a la permanencia en el paÃs de una persona desempleada y que representa un peso social.
El Gobierno de Francia invocó ayer el «derecho a la seguridad» para defenderse de las crÃticas. |