Las voces discordantes comienzan a sonar también en el seno de la derecha francesa contra la polÃtica calificada de «chocante» e incluso «abyecta» del presidente Nicolas Sarkozy hacia los gitanos y los inmigrantes
«Esta polÃtica es chocante. Se burlan de los franceses. Los problemas de seguridad no dependen de unos pocos campamentos de gitanos», denunció ayer el diputado del partido del Gobierno UMP François Goulard en el diario Le Parisien . Goulard, allegado al ex primer ministro Dominique de Villepin, rival de Sarkozy en el campo conservador, cree que «se actúa para contentar a una parte de la opinión pública con una eficacia casi nula. Es una cortina de humo».
Otro diputado de la UMP, Jean-Pierre Grand, denunció en varias ocasiones el cariz «abyecto» que están tomando las expulsiones de gitanos y condenó los «métodos que recuerdan las redadas durante la Segunda Guerra Mundial».
En quince dÃas, se han desmantelado 40 campamentos ilegales de gitanos y unos 700 de sus pobladores serán próximamente expulsados hacia RumanÃa y Bulgaria. En una nueva vuelta de tuerca, Sarkozy también anunció que pretende privar de la nacionalidad francesa a algunos criminales de origen extranjero. Esta polÃtica fue firmemente criticada por la ONU por establecer un vÃnculo entre inmigración e inseguridad. Pero a su polÃtica debe en parte Sarkozy su elección en el 2007. |