La Eurocámara trabaja hoy en la votación de una resolución que condene las repatriaciones de miles de gitanos rumanos y búlgaros perpetradas en las últimas semanas por Francia. «La resolución de este asunto va a ser una piedra de toque del respeto verdadero de los derechos humanos dentro de los estados miembros», clarificó ayer en la UIMP el secretario de Estado para la Unión Europea (UE), Diego López Garrido.
El clamor de gran parte de la plana polÃtica de los veintisiete, con mayor énfasis en el seno de los grupos liberales, ha incidido en el inalienable derecho de los europeos a la libertad de movimiento y a la no discriminación por motivos étnicos. «No pueden tomarse decisiones polÃticas por razones que afecten a la raza de las personas», concretó Garrido, que participó ayer en el curso \'El servicio europeo de acción exterior: la diplomacia común europea\'. «Son ciudadanos europeos y tienen exactamente los mismos derechos que cualquier otro ciudadano europeo», especificó mientras evocaba el procedimiento abierto por la Comisión para esclarecer si en la actitud del gobierno de Nicolas Sarkozy se ha vulnerado la Carta de Derechos Fundamentales. PolÃtica exterior común El secretario de Estado para la Unión Europea, que ha visitado en repetidas ocasiones La Magdalena este mismo verano, recordó que «Europa no tiene que dar lecciones, pero sà ejemplo en el mundo, de la existencia de derechos humanos especialmente en el interior de Europa, no sólo para el exterior». Sobre polÃtica de fronteras para afuera habló también. Abordó la futura puesta en marcha del servicio europeo de acción exterior, «que entrará en funcionamiento de modo que pueda ser compatible con las embajadas de los distintos paÃses miembros», matizó para aclarar que la polÃtica internacional se «compatibilizará» con la existencia de polÃticas exteriores de los estados miembros. «Hay una polÃtica exterior de la Unión Europea que tiene que desarrollarse, pero seguirá habiendo una polÃtica internacional española, alemana, italiana, etc». Al hilo de la iniciativa, Garrido remarcó que algunos paÃses, los más pequeños, se plantean no abrir embajadas en aquellos estados en los que la «misma labor será desarrollada por la embajada europea, que nos representará a todos». Más en concreto, sobre el arranque del servicio, Garrido ha indicado que estos dÃas se están celebrando las primeras convocatorias para elegir los representantes. «ConfÃo en que haya algunos españoles entre ellos», deseó. |